Rosario,

 
 

 

URGENCIAS EN DERMATOLOGÍA

Ramón A. Fernández Bussy*

 

Dentro de la  Dermatología como especialidad, afortunadamente son poco frecuentes los procesos que, de un modo brusco, suponen un riesgo vital para el enfermo, pero cada vez es mayor el número de pacientes que acuden a Servicios de Urgencias demandando

El motivo de esta frecuencia es porque las patología cutáneas, sin ser necesariamente graves, causan una gran ansiedad en el enfermo o en los familiares del mismo , tanto por la espectacularidad de los síntomas como por la inhabilitación social y laboral que de un modo transitorio puede provocar.

El porcentaje de urgencias dermatológicas sobre el total de urgencias varia mucho en los diferentes trabajos, según se compare con el total de urgencias o solo con las del área de medicina. También varía en función de que se consideren o no urgencias dermatológicas las infecciones cutáneas. Por lo tanto la cifra de 8-10 % de urgencias dermatológicas respecto del total de urgencias médicas parece ser la más aproximada.

Si a esto le agregamos el uso indiscriminado que realiza la población de los Centros de Urgencias , justifica que todo medico de atención primaria tenga los conocimientos necesarios para resolver o diagnosticar una dermatosis de urgencia, hasta su derivación al especialista.

Para una mejor comprensión, utilizaré la clasificación del Prof.  Ferrandiz, de Barcelona quién divide en dos grandes grupos a las urgencias en dermatología y me ocuparé solo de las más frecuentes en este capítulo.

a.- Dermatosis que requieren diagnóstico y tratamiento urgente

b.- Dermatosis Banales que son vistas con frecuencia en Centros de Urgencias.

                                                                                                             

Dermatosis que requieren Diagnóstico y Tratamiento urgente.

 

Dermatosis Agudas más frecuentes:

  • Urticaria
  • Exantemas medicamentosos o Farmacodermias.
  • Eczemas Agudos de Contacto.
  • Picaduras
  • Quemaduras
  • Pitiriasis Rosada de Gibert
  • Infecciones Cutáneas agudas ( bacterianas y virósicas)
  • ITS
  • Enfermedades Ampollares ( Eritema Multiformes, Grupo de los Pénfigos y penfigoides, Herpes Gestacional)

 

Dermatosis Banales que son vistas con frecuencia en Centros de Urgencias.

 

  • Infecciones cutáneas frecuentes (virósicas , bacterianas y micóticas)
  • Reagudización de dermatosis crónicas ( psorisis, Dermatitis Atópica, dermatitis seborreica, eczema dishidrótico palmo-plantar, prurito, acné, alopecia)
  • Enfermedades sistémicas ( Vasculitis, Lupus Eritematoso, Eritema nudoso, Eritrodermia, etc)
  • Neoplasias ( Carcinomas Basocelulares y espinocelulares, Melanomas)
  • Miscelanias ( glositis, lengua geográfica, neuralgia postherpética, mordeduras de animales, etc)

 

 

Voy a desarrollar en este capítulo, las dermatosis que en una guardia podrán observar más frecuentemente.

Dermatosis Agudas más frecuentes:

 

1.- Urticaria

             La Urticaria es una dermatosis caracterizada por una erupción de lesiones edematosas dérmicas, denominadas ronchas. Éstas pueden ser de color rojo, rosado o blanquecino, de forma variada (circular, anular, oval o ameboide) y con tendencia a aumentar de tamaño o coalescer formando placas de tamaño o formas diversas. En áreas donde el tejido celular subcutáneo es laxo (párpados, labios, genitales) el edema es mayor produciendo grandes deformidades (angioedema).

La roncha suele ser efímera (3-4 horas) y en la forma común desaparece sin dejar rastros. Sólo cuando excede las 48-72 hs. debe pensarse en urticaria vasculítica, frecuentemente asociada a una enfermedad sistémica: Lupus Eritematoso Sistémico, Hepatitis B. Otro de los diagnósticos diferenciales, si persiste, es con el eritema polimorfo. De acuerdo con su evolución, la urticaria puede ser aguda o crónica. En el primer caso es de una duración menor a 6 semanas, cuando la duración es mayor se incluye dentro de las crónicas.

Urticaria y angioedema pueden ser la manifestación clínica de varios mecanismos inmunológicos o inflamatorios, o pueden ser idiopáticos. Los factores desencadenantes más frecuentes pueden ser exógenos (alimentos, fármacos, inhalantes, agentes físicos) y endógenos (focos sépticos, tiroideopatías, neoplásicos, emocionales y gastrointestinales

Como vamos a evaluar esta urticaria: en primera instancia evaluamos los posibles factores desencadenantes mediante un minucioso interrogatorio; indagaremos acerca de fármacos, factores físicos, alimentos, focos sèpticos, agentes laborales, factores endocrinos, psicológicos y genéticos. El hallazgo de alguno de ellos es de vital importancia para orientarnos al diagnóstico etiológico.

Un segundo paso consistirá en un buen examen físico para descartar algunas variedades de urticaria crónica, como por ejemplo la urticaria colinérgica, el dermografismo. De acuerdo a los datos que arroje el interrogatorio nos guiará a que tipo de exámenes complementarios solicitar. Destacamos que en el 75 al 80% de los casos, a pesar de todos los estudios, no se encuentra el agente etiológico

Tratamiento:

◦  Eliminar la causa desencadenante (alimentos, aditivos, fármacos, frío, calor, presión, picaduras, inhalantes, factores emocionales)

◦ Dieta de eliminación:  suspender por 10 días alimentos que contienen péptidos o haptenos altamente inmunógenos como nueces, pescado, mariscos y los que favorecen la liberación de histamina como el chocolate pescado, frutilla, mariscos, cerdo, huevos, sacarina, café, lácteos, banana, tomate. A los 10 días se comienza la incorporación de un alimento nuevo cada 3 días observando si existe recaída.

  • local: antipruriginosos (pastas mentoladas)
  • sistémico: Antihistamínicos, los anti-H1 (cetirizina, difenhidramina, hidroxi-cina, loratadina, epinastina)
  • de opción: En casos de reacciones anafilácticas o para las urticarias por presión se reserva el uso de corticoides sistémicos de acción rápida y prolongada para obtener una mejoría de los síntomas mucho más rápida.

 

2.- Exantemas medicamentosos o Farmacodermias

La piel es el órgano más accesible y las manifestaciones cutáneas por efectos adversos de medicamentos, son frecuente y universalmente mencionadas. En ocasiones los fármacos suscitan reacciones no por si mismos sino por acción de algún metabolito derivado de su interacción con el organismo. Cuando se habla de efectos adversos de una droga se los incluye. Cuando se trata de reacciones adversas inmunológicas, los medicamentos actúan como haptenos, requiriendo una previa sensibilización para manifestarlas.

En un Servicio de Urgencias, las farmacodermias que másfrecuentemente vamos a ver son:

a) Exantemas urticarianos.

Se caracterizan por la súbita aparición de ronchas o de placas eritematopapulosas, muy pruriginosas y de carácter fugaz, ya que desaparecen en algunas horas, aunque la recurrencia de las lesiones puede perpetuar el cuadro.

Los determinantes más frecuentes son los analgésicos, antipiréticos, antiinflamatorios no esteroides, penicilinas, cefalosporinas,  sulfas.

b) Exantemas morbiliformes.

Son maculopápulas eritematosas con tendencia a la confluencia, frecuentemente simétricas, que suelen comenzar en el tronco y luego se extienden a las extremidades  centrífugos)

Los determinantes más frecuentes son: los analgésicos, antipiréticos, penicilinas, cefalosporinas, eritromicina, sulfas, alopurinol.

c) Exantemas escarlatiniformes.

Erupción maculomicropapulosa confluente, mimetizando el exantema micropapuloso de la escarlatina, de la cual se diferencia por la descamación en placas que coexiste con zonas de eritema.

Los determinantes son los mismos  de los exantemas morbiliformes.

d) Fármacofotodermias.

Diversas drogas como las tetraciclinas, griseofulvina, sulfonamidas, psoralenos y tiacidas, actuando sinérgicamente con la luz solar o por fuentes artificiales (cama solar o lámparas de rayos ultravioleta). Producen reacciones cutáneas más notorias en las regiones fotoexpuestas a veces fototóxicas pero a menudo fotoalérgicas.

Las dermatosis son eritematosas, del tipo de una quemadura solar y se producen dos a seis horas después de la exposición a las noxas señaladas.

e) Exantemas purpúricos.

El  petequial o la púrpura franca se presenta en las extremidades inferiores, son palpables y no se blanquean con la vitropresión, sugiriendo una vasculitis. Suelen comenzar con lesiones eritematosas o urticariformes, que en pocas horas o algunos días evolucionan  hacia púrpura. La gentamina y el piramidón suelen suscitar estos exantemas.

f) Erupciones liquenoides.

Son clínica y morfológicamente indistinguibles del liquen plano. En algunos casos, el estudio histopatológico es útil para hacer la distinción. La isoniacida es una droga que las puede producir.

g) Eritema Nudoso.

Son nódulos eritematosos de evolución «contusiforme» que se distribuyen en miembros inferiores, desde la rodilla hacia abajo. Entre los fármacos capaces de producirlo deben citarse característicamente a los anticonceptivos pero también a sulfonamidas, penicilinas y tetraciclinas. Puede ser también manifestación cutánea de un Lupus Eritematoso sistémico.

h) Erupciones ampollares.

Se las denomina pénfigo medicamentoso y son producidos por mecanismo autoinmune, principalmente por la penicilamina aunque también por drogas tan diversas como piroxicam, fenilbutazona, tiacidas, furosemida, captopril, propranolol, los barbitúricos, antibióticos como rifampicina, penicilina, ampicilina, ácido nalidíxico, y otros. El eritema polimorfo ampollar suele ser causado por drogas tan variadas como antibacterianos (sulfamidas, betalactámicos), AINES, etc. El Síndrome de Stevens-Johnson y la Necrolisis epidérmica tóxica (Lyell) obedecen casi siempre a una alergia medicamentosa. Codeína, carbamacepina, piroxicam, y otros diversos suelen ser responsables de estos cuadros.

Tratamiento : Identificar y suprimir al agente sospechoso. En el caso del EP minor, además de los fármacos y el herpes, deberemos tener en cuenta a otros agentes: infecciosos, aditivos alimentarios, colagenopatías, etc. Pero en las formas mayores casi siempre se debe a la administración de fármacos. Recordar que este proceso no es dependiente de dosis.  Por lo tanto debemos incluir dentro de las indicaciones a una dieta libre de aditivos, edulcorantes, conservantes y saborizantes.

  • En las formas menores, es suficiente administrar por vía oral algún antihistamínico, solo o asociado en dosis bajas de corticoides.
  • En las formas mayores: se debe internar al paciente, controlar el grado de deshidratación y de ser necesario rehidratarlo, reponer los electrolitos y restaurar la función renal. Se deben administrar dosis altas de corticoides por vía intravenosa y también antibióticos.
  • En el caso del síndrome de Lyell, el tratamiento y la rehabilitación del paciente es similar al de un gran quemado.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          

 

3.-Eczemas Agudos de Contacto.

Constituye el 80% de las dermatitis por contacto. Muchas medicaciones locales (además de cosméticos) pueden provocarla; una lista detallada, difícilmente sería completa. Las manifestaciones varían desde un simple enrojecimiento con prurito o ardor hasta lesiones ampollares e incluso ulceraciones necróticas.

Ocurre con el contacto de todos los ácidos y álcalis fuertes, los cuales difícilmente se usan excepto como cáusticos de lesiones o exfoliantes.

Existen sin embargo irritantes débiles que pueden ocasionar estos trastornos en algunas personas por su contacto repetitivo o por su alta concentración. En tal situación se hallan muchos excipientes que integran las fórmulas de medicaciones tópicas (solventes, tensioactivos, aceites, etc.) y también algunos principios activos como mercurio, yodo, azufre, nitrato de plata, peróxido de benzoílo, permanganato de potasio, violeta de genciana, anilinas, hexaclorofeno, alquitranes, resina de podofilino, resorcina, 5-fluorouracilo… la lista es interminable.

Debe recordarse además que las curas oclusivas y las fomentaciones prolongadas, como así también procedimientos irritantes tales como fricciones, además de producir por sí mismos una dermatitis irritativa, potencian los efectos de las medicaciones.

El tratamiento es evitar el contacto de la sustancia y aplicar cremas con corticoides en forma local y un antihistamínico anti H1 si las lesiones son muy extendidas.

 

4.- Quemaduras

 

En medicina, una quemadura es un tipo de lesión a la piel causada por diversos factores: las quemaduras térmicas se producen por el contacto con llamas, líquidos calientes, superficies calientes y otras fuentes de altas temperaturas; aunque el contacto con elementos a temperaturas extremadamente bajas, también las produce. También existen las quemaduras químicas y quemaduras eléctricas. En la literatura médica clásica había seis grados, siendo el primer grado el más leve, y el quinto y el sexto los más severos y frecuentemente letales.

La Cátedra de Dermatología se acepta la clasificación del  Dr. Osvaldo Freddi siendo:

 

a) Primer Grado: Eritema (enrojecimiento) sin formación e flictenas, con dolor.

b) Segundo Grado: Eritema más flictenas

c) Tercer Grado: Necrosis de la piel. Escara sin dolor.

d) Cuarto Grado: Necrosis de la piel más lesión muscular subyacente, sin dolor.

e) Quinto Grado: Necrosis de la piel, músculos hasta llegar al hueso.

a.- Quemaduras de primer grado

Las quemaduras de primer grado se limitan a la capa superficial de la piel. La quemadura solar es de primer grado.

Signos:

  • Enrojecimiento
  • Dolor al tacto
  • La piel se hinchará un poco

Tratamiento: En principio no requieren tratamiento y se resuelven en pocos días sin dejar cicatriz. Es conveniente alejarse de la fuente de calor, refrescarse con agua, beber líquidos y evitar la exposición solar durante un tiempo. Se pueden aplicar cremas de modo hidratante para nutrir la piel y en ocasiones, si hay mucha sensación de ardor o quemazón, se pueden aplicar cremas con corticoides locales por dos o tres días que dar un alivio mucho más rápido.

 

b.- Quemadura de segundo grado

Las quemaduras de segundo grado afectan las dos primeras capas de la piel.

Signos:

  • Fuerte enrojecimiento de la piel.
  • Dolor
  • Ampollas
  • Apariencia lustrosa por el líquido que supura
  • Posible pérdida de parte de la piel.

Tratamiento: Se debe pinchar deliberadamente una ampolla para que drene el contenido de la ampolla y evitar infecciones, pero los dermatólogos aconsejamos “no” desbridar o sacar toda la piel que forma  la ampolla porque la misma sirve de protección. Es muy importante retirar al accidentado de la fuente de calor, pues puede empeorar la quemadura. La ropa caliente puede seguir provocando quemaduras, por lo que es importante enfriarla con agua. No debemos tenerle miedo al agua, es un gran aliado de las quemaduras. Si es una extremidad la meteremos bajo el agua de alguna fuente más cercana (una canilla, pileta, etc)  o en un recipiente y refrescaremos durante 10 a15 minutos. Si la zona es extensa, podemos poner paños mojados sobre su ropa y conseguiremos disminuir la temperatura y que no aumente el dolor. Después de refrescar la zona, es importante tratar de evitar la infección y cubrir la zona quemada con gasas o compresas estériles si disponemos de ellas o con paños limpios en su defecto para evitar la entrada de gérmenes. No se deben emplear antisépticos que tiñan la lesión (povidona iodada, mercromina), porque pueden enmascarar su aspecto. Una quemadura de segundo grado requiere tratamiento médico o enfermero para evitar infección y complicaciones. Tras la cicatrización se recomienda aplicar cremas hidratantes, filtros solares y evitar la exposición solar de la zona durante un año

c.-Quemaduras de tercer , cuarto grado y quinto grado

Para este tema del capítulo recomiendo el libro “Tratado de Quemaduras” del Dr. Osvaldo E. Freddi (UNR Editora-Colección Académica 2006)

 

 

 

5.- Infecciones Cutáneas agudas ( bacterianas y virósicas)

 

INFECCIONES BACTERIANAS MÁS FRECUENTES EN UN SERVICIO DE URGENCIA

• Erisipela

Causada generalmente por el Streptococcus pyogenes del grupo A

Es una infección bacteriana que compromete dermis, tejido celular subcutáneo superficial y vasos linfáticos causada por el Streptococcus pyogenes. Es más frecuente en ancianos.

Existe generalmente una herida por la cual entra el germen. Suele haber un período de incubación de 2 a 5 días donde comienza la lesión como una pequeña placa eritematosa que va aumentando de tamaño, sobreelevada de color rojo parduzco, dolorosa y caliente, con borde neto. Suele comprometer el estado general: fiebre, malestar, cefaleas y vómitos. Se localiza más frecuentemente en miembros inferiores, luego en cara y menos frecuentemente en miembros superiores y tronco.

El diagnóstico es clínico, si solicitamos un laboratorio puede observarse una leucocitosis con neutrofilia y una eritrosedimentación elevada en la primer hora.

El tratamiento de elección: Penicilina G benzatínica una dosis al inicio del cuadro y otra a los 7 días, pudiendo continuarse el tratamiento vía oral. Si la forma clínica es leve puede instaurarse tratamiento oral  con penicilina desde el principio. Como alternativa puede utilizarse eritromicina o nuevos macrólidos.

Si el cuadro es recurrente se indica profilaxis con penicilina benzatínica mensual durante 3 a 6 meses. Las complicaciones pueden ser: supurativas, un linfedema crónico secundario o una glomerulonefritis postestreptocócica.

Diagnóstico diferencial con celulitis y flebitis.

 

• Celulitis

Es una inflamación aguda y supurativa del tejido celular subcutáneo que se localiza mas frecuentemente en miembros inferiores y cara, afectando preferentemente la región orbitaria, siendo esta localización potencialmente severa ya que puede asociarse a enfermedades sistémicas graves como meningitis.

De acuerdo a la edad del paciente y al estado inmunológico del huésped puede ser causada: a) en menores de 5 años: .Staphylococcus aureus; Streptococcus pyogenes (grupo A); .Haemophilus influenza tipo b)  en mayores de 5 años: .Staphylococcus aureus; .Streptococcus pyogenes (grupo A). c) en pacientes inmunocomprometidos, además de los anteriores: .Enterobacterias; .Pseudomonas; .Staphylococcus coagulasa negativos; .Cándidas.

Clínicamente se presenta como una placa de bordes difusos con eritema, calor, edema y aumento de la sensibilidad del área afectada. Suele comprometerse el estado general: fiebre, adenopatías y linfangitis regional.

El diagnóstico  se realiza por la clínica, el laboratorio y en caso de realizarse un examen bacteriológico de la lesión es positivo en un bajo porcentaje de casos. Cuando se afecta la región orbitaria se solicita  una radiografía de los senos paranasales, una TAC de órbita o de cráneo y una interconsulta con oftalmología. Ante toda celulitis debemos valorar: la edad y estado inmunológico  del paciente, la localización, si existen o no puertas de entrada, signos de bacteriemia o presencia de otros focos y si hay necrosis de tejidos  superficiales y profundos.

El tratamiento dependerá si se trata de: *Celulitis común sin compromiso sistémico: Cefalosporina de 1 generación: Cefalexina 500mg de 3 a 4 veces por día en el adulto y 50mg/Kg./d en el niño en 3 o 4 dosis diarias. Como alternativas: Azitromicina: 500 mg/d durante 5 días o 10 mg/Kg./día por 5 días. *Celulitis común con compromiso sistémico: internación y antibioticoterapia por vía endovenosa. *Celulitis orbitaria: siempre internación con antibioticoterapia por vía endovenosa.

 

 

INFECCIONES VIROSICAS MAS FRECUENTES EN UN SERVICO DE URGENCIAS

 

Herpes simple  (VHH tipos I y II)

 Causado por el herpes virus hominis tipo 1 y 2, comúnmente el tipo 1 afecta la región orofacial y el tipo 2, el área genital. Ambos tipos originan una primoinfección y una o más reactivaciones. El virus puede ser eliminado en saliva y en  las secreciones genitales de pacientes asintomáticos. El contagio se produce por contacto directo o por las microgotas de las secreciones infectadas.

 La primoinfección por el tipo 1 se produce a edad temprana (niños); aparece como una infección subclínica o inaparente, o como una erupción localizada o generalizada, según el estado inmunológico del paciente; más raramente cursa como una infección severa con encefalitis, hepatoesplenomegalia y secuelas serias.

 En el caso del tipo 2 ocurre en cambio luego de la pubertad, a menudo por transmisión sexual y su primoinfección suele ser asintomática

 Las reactivaciones se presentan en individuos previamente infectados, clínica o subclínicamente, en cuyos ganglios nerviosos el virus ha permanecido latente en el ganglio nervioso.

• Gingivoestomatitis herpética

 Es la forma clínica más común de la infección primaria por el VHH tipo 1. Predomina en niños de 1 a 5 años.

Luego de un período de incubación de 21 días aparecen vesículas en  la cavidad oral, labios, lengua, paladar, laringe, que al romper su techo dejan una pseudomembrana amarillenta. Se acompaña de fiebre, disfagia, halitosis  y linfoadenopatía regional. La enfermedad se resuelve en el curso de 2 a 3 semanas. Se localizan con más frecuencia en el borde labial aunque pueden situarse en cualquier área de la superficie cutánea.

 Los diagnósticos diferenciales incluyen úlceras, aftas, eritema polimorfo, herpangina, pénfigo vulgar, S. de Behçet y S. de Stevens-Johnson

Herpes neonatal

Es una infección seria, con alta mortalidad y graves secuelas neurológicas y oftalmológicas; se adquiere durante el pasaje del feto a través del canal del parto previamente infectado. La infección primaria materna en el momento del parto puede ser transmitida al neonato en el 50 % de los casos y casi siempre resulta severa o incluso fatal. Para evitar el contagio al neonato en el canal del parto está indicada la operación cesárea.

El compromiso cutáneo-mucoso se observa en el 70 % de los neonatos que tienen síntomas. Entre el quinto y séptimo día de vida aparecen vesículas aisladas o agrupadas, variando la localización de acuerdo con la presentación fetal en el canal del parto (cefálica o podálica).

 Hay 3 tipos clínicos de herpes neonatal:

1. Infección localizada en piel, mucosas y ojos (50 %)

2. Encefalitis (30 %)

3. Infección diseminada con compromiso de piel y órganos como el Sistema Nervioso Central, pulmón, hígado, glándulas suprarrenales (20 %)

La infección primaria del feto durante el 3º trimestre de gestación es poco frecuente (5% de los casos); de no resultar mortinato, puede ocurrir prematurez o retardo en el crecimiento, lo que obviamente no se evitará con la cesárea., aunque lo mismo convenga realizarla por si hubiera una lesión activa en el momento del parto.

Los diagnósticos diferenciales deben plantearse con: sepsis, toxoplasmosis, infección por Citomegalovirus. El tratamiento es siempre sistémico.

  • Aciclovir: Tópico: para lesiones orales, oculares o genitales; a veces como coadyuvante del tratamiento por vía oral (5 veces por día)

Vía oral: 200 mg, 5 veces por día por 7 días

Endovenoso: 5-30 mg. /Kg. cada 8 hs., durante 10 a 14 días

  • Otros tratamientos utilizan: valaciclovir, ganciclovir, famciclovir, etc..

El tratamiento de la infección primaria requiere medicación vía oral. Los inmunosuprimidos y los lactantes se tratan por vía endovenosa a altas dosis. Las reactivaciones se suelen tratar localmente, más que nada para eliminar las molestias. El tratamiento sistémico se suele reservar para el herpes recurrente.

Herpes Zóster (VVZ o VHH tipo III)

 Es un virus conocido como varicella-zoster virus (VVZ). La primoinfección sería la varicela y el herpes zoster sería la reactivación de la enfermedad. Es frecuente en adultos mayores, aunque se pueda observar muy excepcionalmente en niños cuya madre ha contraído varicela durante el embarazo. En estos niños hay que investigar la existencia de causas de inmunocompromiso.

 La primera manifestación del herpes zóster es el dolor quemante que puede acompañarse de fiebre, cefalea, escalofríos y sensibilidad cutánea alterada; luego de 2-4 días  aparecen pápulas o placas eritematosas que se transforman en vesículas distribuidas en línea o en banda en el área de una o más dermatómeras (sector inervado por una raíz nerviosa). Se acompaña de adenopatías. Predomina la localización cervical, torácica, oftálmica y trigeminal; es muy rara la afección bilateral. En algunas personas, sobre todo ancianos, luego de la desaparición de las lesiones puede quedar una neuritis remanente conocida como «neuralgia postherpética». En pacientes inmunocomprometidos el herpes zóster puede ser diseminado, hemorrágico o necrótico y existir afección sistémica: neumonía, hepatitis o encefalitis. La curación clínica aparece en 2 a 4 semanas.

Para el tratamiento se utilizan aciclovir o valaciclovir que acortan la evolución y previenen complicaciones. En casos severos pueden utilizarse corticoides sistémicos (más que nada para limitar la neuritis) aunque su uso permanezca discutido.

 

Referencias

 1.-Fernandez Bussy, RA y Porta Guardia, CA:  Enfermedades de la Piel: bases para su atención primaria. 3ª ed. UNR Editora, Rosario, 2006.

2.- Fernández Herrera J y Requena Caballero L: Erupciones Cutáneas Medicamentosas. Ed. Signament S.L., 2003

3.- González Ruíz A., Bernal Ruiz A, Garcia Muñoz M.,Miranda Romero A., Castrodeza J. Urgencias Dermatológicas en un hospital de referencia. Actas Dermatosifilogr. 2001;92:342-48.

4.- Valveunde Cavero F., Almela Tejedo T., Pitarch A., Urgencias Dermatologicas en atención primaria. Actas Dermatosifilogr. 1997;88:327-332.

5.- Hirviera Pianrd M. Urgencias en Dermatología Actas Dermatosifilogr. 1997;88:363-57.

6.- Herrera Sanchez M., Caliente M., Del Cerro Heredero M. Urgencias en Dermatología. Estudio Descriptivo. Actas Dermatosifilogr. 1996;87:675-680

7.- Iglesias Díaz L, Guerra Tapia A, Ortiz Romero PL, editores. Tratado de Dermatología, segunda

edición. Madrid: Mc Graw-Hill/Interamericana de España, SAU, 2004.

8.- Bologna JL, Jorizzo JL, Rapini RP, editors. Dermatology. Edinbugh: Mosby, 2003.

 

*Autor:

Prof. Dr. Ramón Alfredo Fernández Bussy

Profesor Titular de la Cátedra de Dermatología de la UNR

Director de la Carrera Universitaria de Especialista en Dermatología. UNR.

 

Publicado en:  “Urgencias en Dermatología” Capitulo 11,69-78, “MANUAL DE LA GUARDIA”  editores  Dres. Alcides A. Greca, Roberto L. Parodi, Gastón Chiganer y Javier L.  Sosa. 1ra ed. Rosario: Corpus Libros Médicos y Científicos 2008.

 

 

 

 

 

 

 
 

Última Actualización: Julio 2009


Cátedra de Dermatología Facultad de Ciencias Médicas - U.N.R.