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ROSACEA
Entrevista realizada al Dr. Carlos Portaguardia por la Dra. Romina Jankovic.
1.- ¿Ante qué signos y síntomas sospechar la presencia de rosácea?
Lo característico de la Rosácea y los estados rosaceiformes es el eritema ligeramente edematoso de las convexidades del rostro, al principio paroxístico y transitorio pero recurrente, y luego permanente, asociado a telangiectasias. Durante años puede consistir en esta fase llamada «eritemato-telangiectásica» antes de la aparición de pápulas y pústulas asépticas y no foliculares (como las de la psoriasis), llamada fase «pápulo-pustulosa»; en ocasiones, sobre todo en varones, suele no existir la primera fase y la enfermedad se inicia directamente con lesiones pustulosas. Luego de la sexta década las lesiones suelen atenuarse, aunque en los varones puede ocasionarse una elefantiasis de la nariz, denominada rinofima. Las lesiones pueden acompañarse de afectación ocular principalmente blefaritis y conjuntivitis (rosácea ocular) e incluso puede existir esta alteración sin cursar una rosácea cutánea. Curiosamente en ningún caso de rosácea, aún aquéllos con afectación ocular, hay compromiso de la piel que recubre las órbitas, lo que marca una diferencia con los casos de dermatitis por contacto sobre todo por antígenos aerotransportados. Sin embargo a veces no es tan fácil distinguir una rosácea de una dermatitis por contacto que afecte los sitios salientes de la cara o de un lupus eritematoso, En todo caso en la rosácea ano suele haber escamas más que en la defervescencia momentánea de alguna exacerbación. Puede afectarse con cierta frecuencia la frente, incluso cuero cabelludo y región pre esternal, pero de ordinario la zona más afectada es el rostro.
2.- ¿Cuál es la prevalencia en la población general?
Es variable según la geografía y tipo de piel, afectando prevalentemente las pieles blancas expuestas a las inclemencias climáticas. Generalmente se dice que prevalece en mujeres entre 30 y 60 años en proporción de 2 a 1 respecto de varones y entre ellas se afectan preferentemente las de piel seca.
3.- Existen varias teorías implicadas en su patogenia. ¿Cuál es la más aceptada?
La Rosácea es considerada por algunos como un síndrome y por otros como una enfermedad.
Más allá de considerar "estados rosaceiformes" a ciertos cuadros etiológicamente caracterizados se define como "rosácea enfermedad" a los cuadros que no son secundarios a una multiplicidad de factores como no sean las variaciones de temperatura. La "causa" que más se acepta actualmente consiste en una intolerancia constitucional a los cambios de temperatura en la región cefálica, no sólo por exposición a fuentes de calor y sol sino por la ingestión de alimentos y bebidas calientes. No parecen ser estadísticamente significativas, ni la supuesta implicación del Helicobacter pylori ni otros desórdenes gastrointestinales.
4.- ¿Cuál es el rol del Demódex en la patogenia de la rosácea?
Fue discutido por décadas debido a que muchos autores lo han encontrado a veces en cantidad llamativa en la piel afectada por rosácea. Sin embargo estudios estadísticos comparativos no arrojan diferencias significativas entre la densidad de Demódex folliculorum en pacientes con rosácea y las personas no afectadas por la enfermedad. De hecho las pústulas de la rosácea son extrafoliculares y el Demódex es un parásito de los folículos pilosebáceos de la cara, más abundante en piel de constitución grasa, y bastante escaso en las pieles poco grasas.
5.- ¿Cuáles son los factores de riesgo más importantes implicados en su desarrollo?
El riesgo lo representa la exposición a fuentes naturales de calor, como los rayos infrarrojos del sol, o a estufas, hornallas, hornos y toda fuente artificial de calor. Se incluye también el hábito de ingesta muy caliente de comidas y bebidas. El alcohol no parece ser causante de la rosácea y el café lo es sólo por la temperatura con la cual se lo bebe. Esto no ocurre de todos modos en cualquier persona sino en aquéllas constitucionalmente predispuestas. No es infrecuente el antecedente familiar de la enfermedad.
6.- ¿El daño solar puede desencadenarla o agravarla?
Definitivamente la exposición solar agrava la rosácea pero no por los rayos ultravioleta sino por los infrarrojos. El daño solar crea un estado de alteración en la dermis que provoca una estasis linfática que favorece el establecimiento de la rosácea.
7.- ¿Cuáles son sus complicaciones y con qué frecuencia se presentan estas?
La complicación más importante de la rosácea, más allá del daño estético y sus consecuencias para la vida social, es la afectación ocular o secuelas como el rinofima.
8.- ¿De los tratamientos actuales existentes, cuál considera de elección?
El uso de descongestivos locales en el caso de la rosácea eritemato-telangiectásica y en el caso de la rosácea pápulo-pustulosa, el uso de tetraciclinas o metronidazol tópicos o generales, es necesario por sus efectos inmunomoduladores. Este uso es empírico ya que no se ha demostrado que la rosácea tenga un componente autoinmune o infecto-contagioso determinante o significativo. El administrar digestivos y sedantes es innecesario si no existen otras causas que los requieran.
9.- ¿Existe algún tratamiento eficaz para la fase eritematotelangiectásica?
Más allá de los descongestivos y la aplicación de fomentaciones frías, el uso de corticoides se ha demostrado contraproducente ya que suscita una dependencia por parte del paciente, con efecto “rebote” ante la discontinuación, dejando secuelas atróficas con las telangiectasias que tanto se busca evitar. Es interesante el uso del pimecrolimus, y en ciertos casos resultan útiles el retinaldehído o metronidazol tópicos.
10.- ¿Cuáles son los cuidados de una piel con Rosácea y cuáles las recomendaciones para el paciente?
El cuidado principal es que las personas con piel seca logren una correcta humectación. La limpieza no debe ser innecesariamente frecuente ni consistir en detersivos enérgicos. No existe una dieta especial aunque deben desterrarse los alimentos y bebidas calientes. El uso de protectores solares debe estar acorde al fototipo de la piel, pero no guarda relación con la rosácea ya que los que afectan son los rayos infrarrojos y no los ultravioleta. El permanecer en ambientes frescos y ventilados en verano o en ambientes no excesivamente caldeados en invierno, ayuda para no someter a la piel a reacciones exageradas ante cambios extremos de temperatura. Obviamente en lo posible evitar trabajos como panaderías, tintorerías, cocinas y todos aquellos ambientes con excesivo calor ambiente.
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